“Aún puedo sentir el ambiente en la cocina de mi abuela cuando preparaba la receta de tomate frito. Recuerdo las ollas en los fogones, los botes de cristal preparados y la salsa cocinada con los tomates que mi abuelo, esa misma mañana, acababa de recoger de su pequeño huerto”.

Son palabras de Manuel del Castillo, creador de la receta casera de tomate frito Juan Ranas, que ha sido capaz de trasmitir de nuevo el placer por comer un alimento natural y sabroso como el que se hacía antaño.

La historia del tomate frito casero Juan Ranas surgió hace varios años cuando Manuel del Castillo descubrió que el sabor de los platos ya no era el de antes y que el problema no estaba en la elaboración, sino en la materia prima.

Fue entonces cuando comenzó a recorrer los pequeños huertos de agricultores locales en busca de la variedad de tomates adecuada, un “fruto ideal en conserva que no hubiese sido tratado” y que fuese recolectado con el mayor respeto por la tierra, sin tratamientos químicos y en el punto de maduración óptimo. Todo eso, unido a buenos ingredientes como la cebolla, el aceite, el ajo y la sal que forman parte de la receta del tomate frito casero de Juan Rana.

Un nuevo sabor también ha sido fuente de inspiración para un nuevo cóctel con acento andaluz, el bloody mary. Se trata de un producto hecho a partir de una receta familiar y que resulta ideal para tomarlo en cualquier lugar gracias a su moderno envase.

La línea de productos de Juan Ranas ha recibido varios premios, entre ellos el que le fue otorgado en el Salón de Gourmets gracias a la calidad de su tomate frito elaborado a mano, sin prisa y en donde cada cocinero es el responsable de elaborar la salsa de principio a fin.