Le Gruyère AOP ha sido siempre un tesoro nacional en Suiza. Uno de los quesos favoritos por sus ciudadanos, y cada vez más, uno de los preferidos por los españoles. Sin embargo, durante años su identidad ha sido algo indefinida.

Las primeras referencias documentadas sobre el queso Gruyère datan del 1115. Sin embargo, un reciente descubrimiento de la Universidad de York y la Universidad de Newcastle, evidencia que su fabricación se remonta a tiempos prehistóricos. En el 2001 la Oficina Federal de Agricultura concedió a Le Gruyère AOP la Denominación de Origen Controlada, actualmente Denominación de Origen Protegida, a aquellos quesos originarios de la región de Gruyère, elaborados siguiendo la estricta normativa y cumpliendo con todas las reglas. Durante los siglos XVIII y XIX muchas familias del cantón de Friburgo y zonas limítrofes, emigraron fuera de las fronteras suizas en busca de mejores salarios. Ello dio inicio a numerosas imitaciones de Le Gruyère AOP.

En muchas ocasiones se ha mencionado a Le Gruyère AOP como un queso con agujeros, cuando en realidad el queso suizo con agujeros es el Emmentaler AOP, si bien es posible encontrar algún queso Le Gruyère AOP con agujeros, estos serán esporádicos y no más grandes que un guisante. Existen cuatro variedades principales de Gruyère en Suiza: clásico, reserva, alpage (queso de alta montaña) y bio.

Le Gruyère AOP es un queso de sabor auténtico y aromático que se produce con leche cruda de vacas alimentadas de pastos naturales en los Pre-Alpes. Su sabor recio y de gustos afrutados persistentes en el paladar se debe a la no pasteurización y alimentación natural y sin conservantes del ganado, que se compone de pastos, heno, hierbas y flores que crecen en la montaña. Su pronunciado aroma se debe al proceso de maduración, la corteza se va frotando con salmuera. De esta forma el queso obtiene un sabor único con notas saladas y de gustos afrutados persistentes en el paladar.

En las queserías en las que se produce el original Le Gruyère AOP se puede apreciar como la mano del hombre, es todavía imprescindible en el proceso de elaboración. Los artesanos de la zona se rigen por la rigurosa normativa de la Denominación de Origen de Le Gruyère AOP.

Este queso suizo se elabora en ruedas de aproximadamente 35 kilos. En Suiza se producen más de 29.000 toneladas al año de esta variedad de queso (el 42% va destinada a la exportación) y supone 4.500 puestos de trabajo.

Perfecto para fundir, ya que tiene un excelente comportamiento frente al calor, Le Gruyère AOP es un queso irremplazable para preparar una fondue, uno de los platos más típicos de la gastronomía suiza. Además, gracias a su proceso de elaboración, se elimina la lactosa y no contiene gluten, por lo que resulta apto para todos los paladares.