Este año, en Horno San Onofre la Navidad se renueva. Se mantienen intactos el sabor, la calidad y la identidad de los turrones y mazapanes que, junto con otras especialidades, han hecho de estas pastelerías un icono de Madrid, pero los productos se nos insinúan esta vez desde un creativo packaging que homenajea a la almendra Marcona, base común que emparenta entre sí todos estos dulces.

En estos días ha sido cuando se presentó esta nueva imagen de la Navidad de Horno San Onofre, en San Onofre X-mas Place, una dulce y disruptiva pop-up donde también se brindó con Juve & Camps Brut Rosé por las pocas semanas que quedaban para celebrar las fiestas y estrenar el año nuevo.

El turrón, los mazapanes o los polvorones serán, una vez más, el centro de las celebraciones que vienen de una tradición que le debemos a los árabes, que recargaban fuerzas con estos alimentos en sus travesías por el desierto, tradición que se volvió mestiza al incorporarle el chocolate llegado de Iberoamérica.

• Siempre almendra Marcona

La almendra es el ingrediente básico de todos estos productos, y nos recuerda que, a estas alturas del año, el fruto seco aporta la energía con la que combatir la falta de luz y calor. Las hermanas Ana y Mónica Guerrero, que hoy llevan el timón de Horno San Onofre -fundado en 1972 por sus padres-,  apuestan por una repostería anclada a la tradición pero con un giro innovador.

Ellas se desplazan cada septiembre hasta Alcoy (Alicante) para recoger almendras de la variedad Marcona, vinculándose así a la Denominación de Origen de Jijona, y utilizándola en sus productos navideños junto con el piñón castellano, en un “respeto absoluto por la materia prima”, nos define Ana.

Nace, así, el inmenso mapa de turrones que estas reposteras nos proponen llevar a la mesa estas fiestas. "Por un lado, la familia de Turrón de Alicante, Turrón a la Piedra y Guirlache, la más apegada a Jijona. Por otro, la del Turrón de Barra, hecho en casa, en nuestros obradores, prensado a la manera tradicional e inspirado en recetas de siempre, pero con un toque nuestro. Por ejemplo, tenemos un marrón glacé muy personal, o una variedad de nata y nuez que no suelen tener otros hornos. No falta en esta categoría el Turrón Capuchino, una variedad hecha al baño maría, de textura muy dulce y suave, con un toque de jarabe. Y, por último, encontramos la categoría del Turrón Trufado, basado más en el chocolate que en el fruto seco, porque sobre todo hacemos uso de pralinés. Destaca aquí el Pailleté, con hojaldre en su interior, una estructura crocante que estimula todos los sentidos. También hacemos un guiño a los turrones más adultos incorporando licor de madroño, Pera Williams, coñac, whisky...”, nos termina explicando Ana.

• Turrones y Polvorones veganos

Un dulce epílogo para el año que no tiene por qué ser un desafío a la báscula; al contrario, se ubica en la cúspide de la pirámide alimenticia. “Apostamos por un consumo prudente del azúcar, por una pastelería que se disfrute de manera puntual y con materias primas de calidad, preferentemente de la Península Ibérica y sin adulterar. Todo elaborado con aceite de oliva en vez de manteca de cerdo, que pueden consumir también quienes por su cultura no puedan tomar productos derivados de cerdo o animales”, puntualiza Ana.

• Tres Reinas Magas

Este 2019, a San Onofre vienen tres Reinas Magas, tres ilustradoras que han creado sendos diseños para la corona de cartón que se integra en el tradicional Roscón de Reyes, que corona a quien será el rey de la casa: Nuria Cuesta (viajera y muy versátil diseñadora que huyó de la publicidad para encargarse del Departamento de Arte de la revista El Duende), Ana Emejota (artista multidisciplinar premiada en festivales como el Drac Novell de Barcelona) y Nuria Blanco (multipremiada profesional y cuya técnica pasa por también el grabado o la calcografía) son las autores de estas tres creaciones de muy diversos estilos, y donde Nuria Blanco ha elaborado -además- un plato de roscón que podrá adquirirse con el postre.