En la hostelería, como en casi todo, diferenciarse es la clave que puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso de un proyecto. Importa, y mucho, la calidad y presentación de los platos o las bebidas. Pero también influyen otros factores como la decoración y el mobiliario.

La elección de los muebles en un restaurante o un bar es un factor muy importante al que muchas veces no se le presta la atención que merece. Y es que las sillas y las mesas son el lugar donde los clientes saborean nuestros platos, beben nuestros cócteles o disfrutan de nuestros postres.

Sin embargo, antes de lanzarse a la compra de estos elementos básicos, se deben tener en cuenta varios factores. En primer lugar, y quizá el factor más importante, el tamaño del local. Y es que si el espacio es pequeño es aconsejable usar sillas más compactas en lugar de grandes. Hay que maximizar el número de comensales que podamos atender al mismo tiempo sin sacrificar la movilidad del personal. Lo mejor en este caso es medir el espacio del que se dispone y hacer un esquema con la distribución ideal.

A la hora de escoger tanto las sillas como las mesas deberemos tener en cuenta el estilo de nuestro local. No es lo mismo si nuestro restaurantes es de alta cocina (en ese caso necesitemos unas sillas más grandes y decoradas) o si es un local de tapas. En este último caso podemos apostar por un estilo más moderno con sillas y mesas minimalistas. Pero por encima de todo, deben ser cómodas y resistentes.

La madera suele ser el material más adecuado y el que suelen escoger la mayoría de bares y restaurantes, por la calidad de sus acabados y la gran relación calidad-precio. Y es que el mobiliario es uno de los elementos que mayor desembolso de dinero requiere.

Se usan continuamente, por eso es importante mantener una limpieza exhaustiva. Un factor que también se debe tener en cuenta a la hora de comprar ambos elementos, ya que es mejor decantarse por mesas y sillas minimalistas y con pocos detalles que puedan limpiarse de forma fácil y rápida entre cliente y cliente.

Y recuerda. Es mejor adquirir estos elementos en establecimientos especializados, ya que los muebles para hostelería están fabricados para que resistan el uso intensivo diario. Los que se fabrican para el hogar no resistirían el trajín diario de un local de este tipo.