Jamones Aljomar es una empresa familiar que nació hace algo más de veinte años y que en este tiempo ha logrado convertirse en todo un referente en el sector cárnico español.

Ubicada en la localidad salmantina de Guijuelo, cuna del buen jamón por excelencia, la empresa comercializa sus productos (jamones, carnes, quesos y chacinas) en más de 25 países de Europa, América, Asia y África.

Y todo gracias a unas instalaciones modernas y pioneras para la elaboración y tratamiento de productos ibéricos que permiten a Jamones Aljomar elaborar y almacenar sesenta mil cerdos anuales. Un sistema logístico, que, aseguran, garantiza suministros urgentes o imprevistos en un plazo de tiempo muy corto.

La empresa mantiene además un acuerdo de colaboración con ADILAC (Asociación de Intolerantes a ala Lactosa), ya que sus jamones y paletas, en todos sus formatos, carecen de lactosa. A finales del 2010, una veintena de sus productos fueron también incluidos en la lista oficial de la FACE (Federación de Asociaciones de Celíacos Españoles), en la que hoy día se mantienen.

Entre sus productos, no podía faltar el jamón ibérico de cebo D.O., con una curación de entre 24 y 36 meses, y que procede de cerdos ibéricos alimentados con recursos naturales del campo charro y cereales de alta calidad, o la paleta ibérica bellota D.O calificada bajo el marchamo de la Denominación de Origen de Guijuelo.

Pero además de jamones, la empresa también distribuye otros productos ibéricos como el chorizo ibérico de bellota extra, un embutido, explican en su página web, de alta calidad elaborado con carnes nobles de cerdo ibérico alimentado con productos naturales como cereales, hierbas y bellotas; el salchichón ibérico de bellota procedente de carnes nobles de cerdos ibéricos de las dehesas andaluzas, extremeñas y salmantinas, así como productos envasados, loncheados (paleta ibérica de cebo o salchichón ibérico, entre otros)  o incluso loncheados cortados a cuchillo.