Conservas Serrats es una de las empresas conserveras más antiguas de España. Situada en Bermeo (Vizcaya), su historia surge allá por el año 1890 cuando el emprendedor catalán José Serrats quiso llevar la frescura y el sabor de los productos del Cantábrico a todo el país.

Su esfuerzo y dedicación hicieron que lo que surgió como una empresa dedicada al salazón y la semiconserva de anchoas se haya convertido hoy en día en una industria que abarca todos tipo de pescados del Cantábrico y que cuenta además con establecimientos en Guipúzcoa, Asturias y Galicia.

Para Conservas Serrats la materia prima ha sido siempre su máxima prioridad. Por eso buscan el pescado más fresco y de primera calidad y por eso su captura debe realizarse bajo las artes de pesca tradicional, lo que significa que todas las especies se capturan una a una.

Un proceso que también les permite seleccionar solo los ejemplares que se adapten a sus propios estándares de calidad. Los productos marcados con el sello Serrats son elaborados bajo un cuidadoso proceso artesanal, que ha sido perfeccionado y transmitido durante más de cinco generaciones.

Entre sus productos destaca el atún blanco en aceite de oliva, la especie de mayor calidad en la familia de los atunes. Conocido también como el Bonito del Cantábrico, se caracteriza por su carne blanca y suave, además de un exquisito sabor.

El mejillón de las Rías Gallegas de Conservas Serrats es otro de sus mejores productos, sacado de su hábitat tan solo en el momento que alcanza el tamaño óptimo, un ejemplar que puede usarse en cientos de recetas o simplemente como un excelente aperitivo.

Sin duda, una empresa que ha logrado posicionarse como marca líder en la elaboración de conservas y que logra, en cada bocado, llevar a todo el mundo el tradicional sabor que ofrece la costa norte de España.