La sidra de autor está al alza. De hecho, los números de la venta total de esta bebida están en sus mejores momentos desde hace varios años. El consumo general de este producto ha aumentado un 4% a lo largo del primer semestre de este año, según los datos del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias.

Dicen los expertos que la sidra está camino de ser la nueva cerveza artesana. Un ejemplo es el mercado estadounidense: “El auge que está habiendo en los últimos años con las cervezas artesanas en España es el mismo que se da al otro lado del charco con la bebida de la manzana”, explica el copropietario de la bodega asturiana Viuda de Angelón, Francisco Ordóñez. “En España, es innegable que las cifras no son nada parecidas, pero poco a poco su consumo va aumentando”.

Francisco Martínez, gerente de Sidras El Gobernador, apunta que “de hecho, se espera que al cierre del ejercicio actual se alcance un aumento que ronde el 9%. Y en este auge, algo tiene que ver la introducción de métodos y productos nuevos, así como los cuidados y acabados diferentes. Es algo que lleva un tiempo haciéndose en muchas bodegas, pero que poco a poco está asentándose y cogiendo fuerza. En la elaboración de diferentes tipos de sidra están implantándose técnicas del sector vitivinícola que juegan con aromas y matices tanto afrutados como ácidos".

Una de las marcas del grupo que mejor ha conseguido adaptarse a los nuevos tiempos es Emilio Martínez, catalogada como la mejor sidra de 2015 y de 2016, según la Denominación de Origen Protegida. Una de las razones que da Francisco Martínez es el valor añadido de contar con las especies de manzanas adecuadas para cada bebida, un aspecto que está siendo respetado con cada vez más fuerza en el sector de las sidras de autor, “ya que, generalmente, en las grandes producciones de esta bebida mezclan cantidades ingentes de manzana de un sinfín de variedades. En Asturias hay en torno a 500 especies de manzanas diferentes. Y para poder hablar de producto final es imprescindible centrarse previamente en el origen”.

A pesar de todos estos avances, en el sector todavía son cautos. Samuel Trabanco, gerente de Sidras Trabanco, nos explica que “lo que ocurre es que en Estados Unidos han sabido aupar a la sidra como una alternativa a la cerveza. Lo que necesita la sidra asturiana es dar a conocer el producto, además de innovar, por ejemplo, en los formatos. En nuestro caso, el 25% de la producción anual -que supera los cinco millones de litros- se destina a formatos y estilos de sidra diferentes".