En un espacioso local de dos plantas en plena Cuesta de San Vicente de Madrid se encuentra el restaurante Dudua Palacio, un claro exponente del buen hacer gastronómico en la capital con 35 años de historia a sus espaldas.

Su decoración refleja el paso del tiempo, evolucionando hacía toques modernos, que lo llenan de color dando como resultado un local acogedor en el que el servicio (amable y atento) contribuye a que te sientas como en casa.

Aquí la materia prima juega un papel destacado en una cocina tradicional (de raíces abulenses -Ávila-) de donde es su propietario, Juan Hernández de Blas. La cocina autóctona de Ávila se fundamenta en la agricultura y la ganadería propias de esta tierra castellana. En su elaboración prima la sencillez, por lo que el protagonismo recae sobre la calidad de sus productos y excelente cocina.

Calidad y savoir-faire en sus propuestas le han acompañado durante estos años y buen ejemplo de ello son su famosa Brandada de Bacalao Islandés (un plato imprescindible en cada visita), el Steak Tartar que se prepara en mesa para deleite del comensal, la Paletilla de Cordero Lechal, las Patatas Revolconas, las Verduras a la Plancha, el Pulpo, los Arroces, el Villagodio o los Pescados traídos de los mejores puertos de España. Los postres son caseros y entre ellos podemos disfrutar de una deliciosa Crêpe Suzette.

La bodega está bien surtida, con caldos de toda España, incluyendo referencias de las principales DO a precios razonables.

Ofrece menús de grupo, especiales para Navidad y los sábados por la noche amenizan la cena con guitarra española. ¡Cuánto tiempo hacía que no disfrutaba de su embrujo, que envuelve y entretiene!

Si buscas una buena cocina tradicional, en un ambiente distendido y agradable, con toques flamencos, Dudua Palacio es sin duda una apuesta segura. Deseando volver y si puede ser sábado noche, aún mejor.