He tenido la suerte de recorrer parte de Italia. El carácter transalpino de sus gentes es abierto, alegre y extrovertido. Cada rincón entraña belleza y, por supuesto, buenas dosis de platos elaborados con pasta.

En Venecia hay que callejear. Te invito a perderte por sus cientos de canales pequeñitos que comunican las casas con tendales al aire y barquitos por todas partes. Si vais a Piccola, no hay que dejar de probar este plato de pasta tan bueno y tan sencillo que os presentamos. Olvidaros de esa falsa creencia de que en Venecia huele mal porque nada más lejos de la realidad. Os lo prometo. Huele a vida... y a comida muy, muy rica.

Ingredientes:

  • Espaguettis blancos.
  • Pisto de verduras: cebolla, calabacín, berenjena, tomates maduros y pimentón dulce.
  • Salchichas frescas de pollo.
  • Cúrcuma.
  • Aceite de oliva virgen extra.

Modo de elaboración:

Lo primero haremos el pisto poniendo en una cazuela un chorrete de aceite de oliva virgen extra. La cebolla debe de estar bien picada, con un poco de sal para que sude y se haga antes. Y cuando esté tierna, añadimos el calabacín y las berenjenas lavadas y cortadas a daditos, dejandoles la piel.

Una vez esté todo bien tierno, añadiremos una pizca de pimentón dulce. ¡Que toque el aceite para que se cocine! Añadimos posteriormente tomates maduros aplastados, sin piel, y lo dejaremos cocer unos diez minutos a fuego lento.

La pasta la prepararemos según nos indique el fabricante y, una vez cocida, la escurrimos bien y la echamos un poco de aceite para mantenerla suelta.

Las salchichas las cortaremos en trocitos y las pasaremos por una sartén caliente con un "chorrín" de aceite de oliva virgen extra y otro de vino blanco. Acto seguido, espolvoreamos con cúrcuma por encima.

El montaje es muy sencillo. Abajo la pasta, encima el pisto y por último las salchichas coronando este timbal, rematando finalmente con más cúrcuma por encima. ¡Que aproveche!.