Dice la Organización Mundial de la Salud que el consumo moderado de vino reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y frena el envejecimiento. Los consumidores lo saben aunque cada vez hay más personas que se preocupan también por los efectos que el alcohol puede tener en su salud.
Las bodegas se han puesto manos a la obra y muchas han empezado a fabricar vinos ‘sin’. Existen varias en España que ya fabrican este producto, entre ellas, el grupo Matarromera. Con sede en la localidad vallisoletana de Valbuena de Duero, este grupo bodeguero lleva varios años apostando por los vinos sin alcohol que han comercializado bajo el nombre de EMINASIN. Un producto con tan solo un 0,5% de graduación que según explican en su web preserva “las características organolépticas del vino tradicional, pero eliminando casi en su totalidad el contenido alcohólico”.
El proceso de desalcoholización se lleva a cabo “a través de una destilación al vacío a baja temperatura de un vino fermentado previamente en depósitos de acero inoxidable y a una temperatura controlada. Gracias a este proceso de deconstrucción de sus elementos, se minimiza el riesgo de pérdida de componentes aromáticos”.
Vino blanco de uva verdejo, tinto tempranillo o Emina 12 meses con tempranillo y crianza en barrica de roble americano son algunas de las variedades que ofrece esta marca vallisoletana.
Bodegas Torres también ha lanzado al mercado un vino sin alcohol. Natureo, es un blanco elaborado a partir de la variedad de uva muscat. Rico en aromas florales de manzanas verdes, melocotón y cítricos, explican en su web que es perfecto para maridar con pescados, mariscos y arroces.
La Tautila es otra de las bodegas que ha apostado por los vinos ‘sin’. Ofrece distintas variedades, entre ellas el tinto tempranillo, “elaborado cuidadosamente para ser desalcoholizado justo antes de su embotellado” y que se caracteriza por su “generosa expresión frutal, rica en matices de ciruela y bayas”.
También ofrecen un vino blanco que “combina la dulzura y aroma de su origen” con tonos cítricos y con “final varietal con agradable deje amargo” y un vino espumoso de uva airén de burbujas muy finas. Para maridarlo, recomiendan hacerlo con sopas ligeras, consomés, ensaladas y todo tipo de quesos.
Tres bodegas que apuestan por los vinos ‘sin’, una tendencia que va ganando poco a poco adeptos entre aquellos que no quieren renunciar a ese momento único, pero que prefieren hacerlo sin alcohol.












