Como si de un spot publicitario se tratara, hace unos días se inauguró la terraza de verano del restaurante Chantarella de Madrid, donde amigos, medios gastronómicos e influencers disfrutamos de un elegante evento junto con las frescas apuestas en cocktails que la reconocida marca Freixenet nos ofrece para este verano.

La terraza de este restaurante tiene un privilegio diferenciador: está situada en un lugar tranquilo del barrio de Chamartín y donde el ambiente invita a conversar y disfrutar de un espacio urbano sin las incomodidades de la ciudad. Es un escenario coqueto, íntimo y se respira "buen rollo" para compartir con amigos tanto cualquiera de los platos que sugieren en su carta como para desconectar del trabajo con un cocktail.

Álvaro es el propietario del local, cuenta con una dilatada experiencia profesional y varios reconocimientos en su carrera en el mundo de la restauración, por lo que la inauguración se hizo muy amena y, en cierta medida, fue culpable de que la misma se nos hiciera "corta", ya que el evento fue amenizado gastronómicamente con exquisitas frutas seleccionadas y con algunas tapas de su cocina (elaboradas a base de recetas tradicionales con toques innovadores).

Chantarella es un local elegante, desenfadado y polivalente. Posee diferentes áreas de restauración en función de lo que desees: tomar una copa, comer a la carta o hasta preparar un evento. Es amplio, cuidado con mucho detalle en cada rincón de sus diferentes escenarios y la carta tiene la pluralidad perfecta de contenido para sentirte satisfecho ya que los productos son de excelente calidad y muy bien cocinados.

Para esta ocasión, Freixenet fue proveedor de los cocktails del evento y donde nos mostró sus refrescantes apuestas veraniegas: Freixenet ICE y ICE Rosé. Dos interesantísimas novedades con las que deleitarnos en más de una ocasión. El diseño y el packaging de las botellas no pasa desapercibido, de colores vivos (blanco, dorado y rosa fucsia), donde desde un principio se respira frescura e intensidad.

Freixenet ICE (blanco) y ICE Rosé (rosado) son vinos semisecos, con finas y elegantes burbujas combinadas con aromas de melocotón, pera madura, flores y un toque de frutas tropicales. En boca es cremoso y dulce con un prolongado final. Nos invitan a servirlo en copa balón con grandes cubitos de hielo, incluso combinándolo con nuestros sabores favoritos para realzar su intensidad: pepino, menta, fresa, naranja... Tanto su version blanca como rosada son productos muy frescos, acogedores y desenfadados. Para tomar en cualquier reunión, comida o fiesta con amigos. Y siempre muy fríos.

El evento fue un éxito total, donde nos causó un impacto perfecto de satisfacción y en el que apostamos volver en las noches de verano madrileñas.