Junto al Parque Nacional de Cabañeros (Ciudad Real), en la localidad de Retuerta del Bullaque y entre las cuencas del Tajo y del Guadiana, se esconde la finca Dehesa del Carrizal, un Pago donde sus hermosas vistas son equiparables a los vinos que se elaboran, incluso en estas fechas invernales donde los viñedos no están en su esplendor.

Sus viñas, inspiradas por suelos pedregosos y subsuelos ácidos, producen unas uvas singulares con un largo proceso de maduración. El viñedo, orientado al noroeste y protegido por la ladera de clima seco mediterráneo, alberga cepas seleccionadas y conducidas en espaldera.

En nuestra visita a este idílico escenario, entrevistamos a Pierre-Yves Dessevre, director de la bodega, un joven francés con muchos años en España que ha cogido las riendas del pago en los últimos tiempos con excelentes resultados.

 

¿Qué es Bodega de Carrizal?

Dehesa de Carrizal básicamente es un Pago de la provincia de Ciudad Real. Una finca/ bodega de tamaño medio/pequeño de 27 hectáreas de viñedo y con una producción de 110.000 botellas.

Se considera Pago a un paraje rural con características edáficas y de microclima propias que lo diferencian y distinguen de su entorno, y donde se obtienen vinos con rasgos y cualidades singulares. Además, la producción de uva, la elaboración del vino y el embotellado deben realizarse dentro del mismo pago, siguiendo estrictamente las normas de producción reguladas por Orden Ministerial específica para cada Pago.

Actualmente hay solamente 17 pagos en España. Esto no significa que sus vinos sean mejores que los que se hacen por encima de las D.O. clásicas, sino que por ubicación y microclima, hacemos vinos diferentes, vinos únicos.

La definición de ‘vinos únicos’ viene marcada porque nuestros vinos poseen factores personales como es la ubicación donde crece la uva, su diferenciación por el clima, los suelos y por un factor importantísimo, el factor humano, el cual marca la diferencia para que la elaboración del mismo también influya en este aspecto.

¿Desde cuando estáis en el mercado?

La finca Dehesa del Carrizal empezó con la producción de vinos en el 1989 pero la plantación de viñedos con uvas Cabernet Sauvignon en 1987. Solamente son treinta años, algo relativamente corto en tiempo cuando hablamos de vida de una finca.

¿Por que vinisteis y os dedicasteis a ello aquí, en Ciudad Real?

Personalmente llevo más de cinco años con este proyecto. Esta no es una zona especialmente vitivinícola y fue un atrevimiento un poco innovador en esa época. Se inició con la idea de hacer un vino diferente, en un sitio diferente. Y por suerte ha sido un éxito. Porque el Cabernet Sauvignon que produciamos en España, y de esa calidad, en ese momento había muy poco. Por eso ese proyecto se dio a conocer muy pronto: por la calidad de sus vinos. Actualmente hemos implementado una nueva fase, una nueva etapa donde hemos instaurado cambios, sobre todo mejoras a nivel técnico y de bodega, las cuales ahora están dando mejores vinos de los que producíamos previamente.

¿Por qué cultiváis tanta variedad de tipos de uva?

De las 27 hectáreas que hay en el Pago, cultivamos ocho variedades diferentes. Muchas no son autóctonas. La mayoría son extranjeras, francesas en muchos casos, como son Cabernet Sauvignon, Syrah, Merlot, Chadornnay y Petit Verdot. También cultivamos algo de Tempranillo y hemos plantado hace dos años variedades Garnacha y Monastrell.

Independientemente a lo anterior, también tenemos una trayectoria a nuestras espaldas donde sabemos lo que funciona dentro de las variedades que trabajamos. Y las plantaciones recientes de uva Garnacha y Monastrell es una prueba contrastada, pensando que tiene que resultar muy positiva conociendo el comportamiento de esas uvas en otros lugares de la geografía española. Tenemos uvas implantadas que nos dan resultados definidos, con vinos definidos, y las nuevas plantaciones nos aportarán matices a estos resultados.

¿Por qué os habéis centrado en el cultivo del Cabernet Sauvignon, Syrah y Chardonnay?

No tenemos más uva de perfil francés por mis raíces galas, sino porque pensamos que son uvas que se pueden cultivar en estas tierras a buen rendimiento. Apostamos por estas uvas porque creemos que en estos terrenos se pueden sacar uvas de gran calidad, especialmente la de Cabernet Sauvignon. El comportamiento de esta uva se diferencia mucho según las añadas. Y lo estamos viendo últimamente en las mejores puntuaciones recibidas en guías y catadores profesionales. Las otras variedades (Syrah y Chadornnay) también tienen un comportamiento de adecuación muy favorable, con buenos resultados.

¿Y como ha ido este año la cosecha?

Sabíamos que no iba a ser una añada de gran producción porque veníamos de un invierno 2016 bastante seco y los brotes salieron con poca fuerza, y por eso tuvimos menos producción. No podemos quejarnos a pesar de que 2017 haya sido un año diferente al resto, tanto en cantidad, con un 20% menos de producción, pero de una calidad muy buena. Nosotros tuvimos la suerte, después de una primavera y un verano tan seco y caluroso, de disponer a finales de agosto de un episodio de lluvias que permitió bajar un poco la temperatura ambiente -con un poco más de humedad- y poder alargar un poco más el tiempo de madurez y así conseguir una uva de mayor calidad a la hora de vendimiar. Asimismo, tuvimos la fortuna, a contrario de otras zonas geográficas, que no hemos tenido heladas.

De los vinos que actualmente tenéis en el mercado, ¿Con cual os sentís más identificados?

Realmente a todos los vinos se les pone un gran cariño y profesionalidad en el proceso de producción pero es cierto que la Colección Privada lleva más selección de uva, más trabajo por el paso en barricas nuevas. Lleva una materia prima que pensamos que es de mejor calidad. En términos generales, es cierto que seleccionamos la uva por lotes que van a definir los diferentes tipos de vinos pero al final tratamos a todos los vinos de la misma manera.

¿Cual de vuestras referencias de vinos ha llegado mejor al usuario?

El vino mas vendido es el MV, pero seguramente porque sea un concepto de precio: llega a muchos sitios donde se sirve por copa. Luego, por el histórico de la bodega, muchos nos conocen sobre todo aquí, en Castilla La Mancha, por nuestro Cabernet Sauvignon. Es nuestro vino más veterano y que dio a conocer a la bodega en su momento. Es un vino importante para nosotros. Está bastante bien posicionado, sobre todo en Castilla La Mancha.

¿Dónde se pueden encontrar vuestros vinos?

Trabajamos tanto en Castilla La Mancha como en el resto de España. Y cada vez más en Madrid, Barcelona y Andalucía donde se puede encontrar más en carta que en copa. Estamos posicionados en tienda de alto nivel, en tienda especializada gourmet (ya que son vinos con excelentes puntuaciones por las diferentes guías y profesionales), como es Santa Cecilia o Lavinia en Madrid y en las tiendas Gourmet de El Corte Inglés por su excelente visibilidad a nivel del consumidor. Actualmente consideramos que no debemos entrar en la gran distribución porque es un mercado en el que no disponemos de un volumen de botellas para su abastecimiento ya que las 110.000 botellas que producimos, el 65% sale a exportación.

¿Dónde principalmente?

Hemos crecido mucho en los últimos años en Asia (Japón, China, Taiwan, Corea del Sur), abierto mercado con diferentes países europeos como son Alemania, Suiza, Reino Unido, Bélgica, Polonia... y también estamos generando un buen mercado en el continente americano con Estados Unidos, Mexico, Canadá, Perú, Brasil… No tenemos grandes clientes en volumen pero sí muchos pequeños.

¿Qué expectativas teneis para 2018?

Sobre todo seguir creciendo en ventas, tal como hemos hecho en 2017. A nivel agricultura nos encantaría obtener una mejor cosecha a lo que hemos recogido, evidentemente. Solo hay desear a ver si llueve un poco más.