Tradición, entusiasmo y respeto por la Naturaleza. Esta es la receta de Bodegas Godelia para elaborar sus vinos. Una receta a la que se une la pasión de la familia García Rodríguez por un trabajo que se puede notar, y sobre todo saborear, en cada botella que se produce en sus viñedos de El Bierzo.

Con nueva imagen, nuevo equipo y nueva filosofía desde hace unos años, en estas bodegas elaboran vinos de terroir “con personalidad, estilo y elegancia” con uvas autóctonas y exclusivas de la región de las variedades mencía y godello.

Y parece que la fórmula ha dado sus frutos. Y es que sus vinos han logrado varios reconocimientos como las dos Medallas de Oro en el Concurso Mundial de Bruselas de dos de sus crianzas o la Medalla de Plata que consiguió su vino rosado 2014 en el Concurso Mundial de Rosados organizado por la Unión de Enólogos franceses.

Testigo del paso de los peregrinos en su camino hacia Santiago de Compostela, Bodegas Godelia sigue técnicas tradicionales mejoradas que garantizan “el mayor respeto en los procesos de elaboración” de sus caldos. Algo que se nota incluso en sus propias instalaciones. Y es que sus bodegas se han construido basándose en la arquitectura de caseríos típicos de la zona.

Vinos tintos y rosados, pero también vinos dulces y blancos como Godelia Blanco o Godelia Selección Blanco (desde la añada del 2009 a la del 2013). Dos vinos elegantes, explican en su página web, que destacan “por sus notas florales y frutales” y “sus matices minerales propios del carácter de la zona”. Dos vinos frescos de largo recorrido “con un final suave y persistente en boca”.

De aroma expresivo. Así es el tinto de Godelia de las añadas 2008 al 2011. Con “notas de frutas rojas maduras envueltas de matices minerales y de plantas silvestres y especiadas aportadas por la madera”, explican que en boca es suave, elegante”. Un vino con carácter, en definitiva.

Libamus es, por otra parte, el nombre de su vino dulce. Elaborado con uva cien por cien Mencía, al probarlo se notan los “aromas a frutas rojas con fondo mineral” y el “perfecto equilibrio entre azúcares y acidez”. Dulce y fresco, tiene un final de paladar aterciopelado.

Pensando además en los amantes del rosado, en la bodega elaboran también una versión de esta variedad; Godelia Rosé. De color frambuesa y aromas a violetas y pétalos de rosa, aseguran que se trata de un vino “con una personalidad única”.