La madera, el clima, el suelo, la uva, los viñedos, el rio Duero que discurre por sus tierras y por supuesto, su saber hacer. Estas son las claves que explican la singularidad de los vinos de Bodegas Fariña. Unas bodegas que nacieron hace setenta años gracias a la pasión de Manuel Fariña y que se han convertido, tres generaciones después, en uno de los principales artífices del desarrollo de la D.O. de Toro.

Su filosofía de trabajo se basa en la continua innovación, pero también en el respeto por el terruño, y sobre todo, en “el profundo conocimiento de la uva de Toro”. El resultado; “tintos estructurados”, explican en su página web, “muy adecuados para la crianza en madera y que presentan una excelente evolución en el tiempo”. Pero también blancos y rosados “afrutados, frescos y de gran intensidad aromática”.

Entre sus caldos más destacados Pr1mero, el primer vino de maceración carbónica de la zona, un vino con toques a frutos rojos silvestres, flores y un ligero toque lácteo. De color rojo picota, en boca es sabroso y afrutado, perfecto para maridar con carnes, quesos, ensaladas o pasta.

Gran Colegiata Roble Francés, Gran Colegiata Campus, son solo dos de sus caldos destacados, lo mismo que el Gran Colegiata Vino de Lágrima, un vino que se obtiene de forma natural después de una cuidada maceración, “sin ejercer presión sobre la uva”. Un vino que ha recibido numerosos premios como el oro en los Japan Women's Wine Awards de 2016 por el Gran Colegiata Lágrima Roble 2013 o la plata en 22º Concours Mondial de Bruxelles por la cosecha Roble 2012.

Dentro de denominación los vinos de Castilla y León destacan sin duda sus vinos blancos, rosados y semidulces, como Val de Reyes Blanco Semidulce, el Arco Iris Tinto o el Dolfos Verdejo Blanco (Moscatel y Albillo), un vino perfecto si se acompaña con foie gras, almendras saladas o jamón ibérico ¿Quién ha dicho que en Toro solo se producen vinos tintos?

Bodegas Fariña ofrece además experiencias enoturísticas, una buena oportunidad para conocer las bodegas de la familia en la localidad zamorana. Existen varias opciones, desde visitas guiadas a sus instalaciones y paseos por las viñas, hasta catas de sus caldos acompañadas de queso zamorano.