Viñas viejas que miran al Mediterráneo, la influencia del viento marino y un respeto absoluto por lo que la tierra ofrece. Este es el resultado de este nuevo Quíbia de la bodega mallorquina, Ànima Negra. Un blanco elaborado con uvas tintas donde la mineralidad, la salinidad y la elegancia son sus características más destacadas.

Quíbia 2018 está elaborado con un 60% de uva Callet (variedad tinta autóctona de Mallorca), con un 30 % de uva Premsal blanc (variedad blanca de la isla) y un 10% de Giró Ros. Tres variedades para obtener como resultado un vino fresco, varietal y con mucha personalidad.

Tras una vendimia manual en pequeñas cajas de 10 kg, la selección de las uvas fue también manual. Uvas que fueron antes enfriadas en una cámara y sobre un lecho de nieve carbónica para evitar oxidaciones. La Premsal se maceró en frío durante 10 horas. Después del prensado y desfangado en depósitos especiales, se sometió a una fermentación a baja temperatura y con levaduras propias de los viñedos de la bodega, lo que ha permitido ahondar más en la tipicidad del suelo y las distintas variedades utilizadas. Finalmente ha sido criado sobre sus lías durante cuatro meses en depósitos de cemento y de acero inoxidable.

Este vino es fruto de la razón de ser de Ànima Negra, una bodega con una filosofía alejada de las tendencias actuales de elaboraciones impersonales y sin alma. Quíbia 2018 nace simplemente de la simbiosis irrepetible de un clima, una tierra, unas variedades autóctonas y una viticultura respetuosa y honesta.

Quíbia 2018 es un vino amarillo pajizo con ribete verdoso. En nariz cuenta con recuerdos florales y a frutas blancas, expresivo, complejo y mineral. En boca es elegante, largo, untuoso, equilibrado y muy salino. ¡El gran blanco mediterráneo!