Los veinte años de experiencia y el profesional equipo que hay detrás de Bodegas Altanza, que vela por el buen hacer a cada paso -desde el cultivo o la selección del fruto hasta el etiquetado final de una botella o la atención personalizada al visitante-, han convertido a esta bodega en una marca de prestigio en todo el mundo y es que sus vinos pueden encontrarse en más de 50 países.

Precisamente es en lo que se ha fijado la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de La Rioja, junto al Gobierno de esta región y su Agencia de Desarrollo Económico para otorgarle un galardón en la XXIV edición de los Premios a la Internacionalización 2018.

Estos premios se han convertido en un referente en el mundo de la empresa riojana, ya que reconocen los esfuerzos y méritos obtenidos por las diferentes compañías en su afán por adaptarse a los nuevos retos de la economía, marcada por los procesos de globalización. Así, se distingue a empresas de la región que dedican recursos humanos, materiales y tecnológicos a fomentar la vocación exportadora y la presencia de los productos españoles en los mercados internacionales.

  • Cambio de look

Precisamente Altanza refuerza esos objetivos con la nueva imagen que irá plasmando en cada uno de sus vinos... En verano, fueron Altanza Blanco y Altanza Rosado los que estrenaron ‘nombre’ y ahora le toca el turno a uno de sus vinos más conocidos, a su prêt à porter: Edulis de Altanza. La marca se presenta así con singularidad y con fuerza, reafirmando a su vez el carácter moderno de la bodega.

En cada detalle se puede apreciar el cambio: desde la etiqueta, que viste ahora la botella casi por completo dándole un estilo más actual; hasta la cápsula, preparada para ser exhibida y que sirve como guía ya que es más reconocible. La información que aparece en la botella también aporta más valor, con elementos visuales más fáciles de identificar, sugerencias de maridaje, certificado que indica que los vinos son veganos, así como destacados sobre la producción sostenible, responsable y ecológica.

  • Edulis de Altanza

En cuanto al contenido de Edulis de Altanza -que salió al mercado por primera vez hace ya catorce años-, se mantiene fiel a sus precursores. Con una crianza de 12 meses en barrica de roble francés, de color guinda y brillos granates, su aroma recuerda al regaliz característico del tempranillo, junto a las frutas dulces, cerezas, frutos secos y ahumados que le da la propia madera.

En boca es fresco, afrutado y fácil de beber, y además tiene una magnífica relación calidad-precio, de ahí que triunfe en más de cincuenta países. Y es que se trata de un vino versátil presente en gran cantidad de restaurantes aquí y en el extranjero, que protagoniza la consolidación de Altanza.

Otras novedades se avecinan y se podrán ir descubriendo con las nuevas presentaciones de productos. Mientras, quienes deseen conocer más de Altanza además de visitas guiadas con un recorrido por las instalaciones y una cata de reservas extraídos directamente de barrica, ofrecen toda una experiencia 360º en la que introducirse de lleno en la historia y el mundo de la bodega. Se trata de un viaje por el tiempo en el que adentrarse en la tierra, el clima, los sabores y los aromas.