Bodegas Valquejigoso celebró el pasado martes 9 de octubre una jornada de vendimia muy especial. Amigos de la bodega como son Cristina Higueras, Millán Salcedo, Martín Barreiro y Javier de Montini, entre otros, se han reunido por un día para vendimiar parte de las viñas de una parcela de la bodega que dará lugar al nuevo Dehesa de Valquejigoso. Un gran día donde todos pudieron conocer de primera mano cada paso del proceso en la elaboración del vino: desde la viña a la botella.

Desde que su propietario Félix Colomo pensó en cómo dar forma a su nuevo proyecto allá en 1986 hasta hoy en día, donde todo lo que se ve, se huele y se saborea en Valquejigoso recuerda a los antiguos chateaus bordeleses. Sus vinos son la expresión del terruño y de una elaboración concienzuda -y respetuosa- con lo que le rodea.

Valquejigoso está construida en una finca situada en el municipio de Villamanta, al suroeste de la Comunidad de Madrid y lindando con Toledo y la Sierra de Gredos. Fue adquirida por la familia Colomo en febrero del 1986 al Conde de Caralt. Hoy en día cuenta con 83 parcelas diferenciadas de viñedo propio (50 hectáreas) a más de 600 metros de altitud y con una gran diversidad de suelos lo que hace que sus vinos sean muy personales, minerales y complejos.

En Valquejigoso se trabaja desde el punto de la observación, interpretación y respeto del paisaje, con el objetivo de que los vinos trasmitan las peculiaridades del lugar donde cultivamos el viñedo.

Para Aurelio García, enólogo de la bodega, “Nuestros viñedos están situados en un lugar privilegiado, pues la variabilidad en la composición de los suelos, añadiendo las orientaciones de los viñedos, nos permite que las diferentes variedades que cultivamos expresen en cada zona de la viña unos caracteres singulares, de forma de cada una de estas zonas surge una parcela singular que nos proporciona un vino propio de esa parcela, con una personalidad diferenciada. Es por eso que tenemos que tratar cada parcela como única”. Esto significa que las 83 microparcelas de Valquejigoso se podan y se trabaja de forma personalizada durante todo el ciclo de la vid hasta el momento de la vendimia, posteriormente estas parcelas se elaboran por separado.

La erosión de la roca granítica de la Sierra de Gredos es el origen del suelo de Valquejigoso. Un suelo muy particular dividido en tres estratos donde las arenas graníticas y las arcillas dan vida a variedades francesas como cabernet sauvignon, cabernet franc, syrah, petit verdot, sauvignon blanc e incluso viognier. Unas variedades que, siendo foráneas, transmiten terruño y autenticidad.

Dotada de todas las nuevas tecnologías que existen hoy en el mercado, Valquejigoso es una bodega pensada por y para el vino. En ella trabajan por el sistema de gravedad: la uva recién vendimiada -y enfriada- pasa por la mesa de selección donde se hace una rigurosa selección y posteriormente aprovechando la gravedad la uva llega a los depósitos de inoxidable (o tinas de roble francés) donde se elaboran las diferentes microparcelas.

A pesar de las modas, en la bodega tienen muy claro que no importa el tiempo que se tarde. Lo importante es hacer grandes vinos y por eso los vinos de Valquejigoso cuentan con un gran aliado, una impecable sala de barricas y tinas de roble francés alineadas en un solo nivel al más puro estilo bordelés. Aquí, y en su botellero, los vinos de Valquejigoso pasarán años hasta salir a mercado.

Aurelio García termina explicando, “Aquí no dejamos nada al azar. Todo está pensado para conseguir que los vinos sean excepcionales y así se están demostrando".