La bodega Dominio Dostares nació en 2004 con el objetivo de recuperar y poner en valor la variedad leonesa Prieto Picudo siendo, seguramente, la bodega que más viñedo centenario ha recuperado y conservado a lo largo de estos años.

Las técnicas tradicionales de cultivo y los procesos naturales de elaboración son la clave de sus vinos. Por ello, Cumal 2016 es fiel muestra del enorme potencial que esta variedad puede ofrecer.

Dominio de Tares y Dominio Dostares protegen y potencian las variedades autóctonas de su entorno, tanto la Mencía y Godello en la DO Bierzo como la variedad Prieto Picudo en León.

Para Rafael Somonte, enólogo de la bodega, este vino “es una de esas singularidades que no tienen equivalente. No sólo es un gran Prieto Picudo, es Cumal, el primero en situar esta variedad en los más altos estándares de delicadeza y finura. Es la historia del viñedo de León de los últimos 100 años”.

Dominio Dostares dedica todos los esfuerzos y mimos para mantener un paraje único y preservar esta variedad casi extinta a finales del siglo XX, que se caracteriza, como su nombre indica, por sus peculiares racimos pequeños y compactos.

La bodega cuenta con patrimonio vinícola de valor incalculable (12 hectáreas a 850 m. de altitud), de viñedo centenario en propiedad que requiere cuidados basados en métodos tradicionales de cultivo, con una poda y vendimia manual, especialmente laboriosas debido al porte rastrero de sus cepas, de cabeza semienterrada y con sarmientos que se extienden al nivel del suelo.

En Pajares de los Oteros (León) se encuentran estos viñedos únicos con los que la bodega elabora el vino Cumal 2016. Es, por tanto, una joya en botella. Tras una permanencia de nueve a doce meses en barricas de roble francés, ha completado su afinamiento con doce meses de crianza en botella antes de salir al mercado. Un vino que muestra la esencia de esta variedad (única y diferente) y el valor vinícola de la zona. Es un vino de larga guarda para disfrutar y sentir el carácter de la Prieto Picudo.