Desde el primer momento de la vida de Bodegas Arrayán en 1999 como proyecto personal de José María Entrecanales y María Marsans en su finca “La Verdosa” (Santa Cruz de la Salceda - Toledo) y ya con la plantación de las primeras cepas, el artista Eduardo Arroyo estuvo involucrado en el proyecto y fue un gran embajador de la marca. Gran amigo de la familia vivió el día a día de la bodega con pasión y entusiasmo.

Así que, coincidiendo con el primer aniversario de su fallecimiento, esta bodega toledada rinde homenaje al pintor en un acto donde vino y arte se unen en una exposición inédita. Una pequeña contribución a que su recuerdo siga vivo.

Con este motivo, se presentan dos nuevos vinos bajo el nombre de “Arroyo de Arrayán”, vinos que simbolizan el origen y el futuro de la bodega y que están vestidos con dos de sus últimas creaciones. Un tinto del año 2012 (55% syrah, 20% cabernet, 15% petit verdot y 10% merlot), un vino que simboliza el inicio de Arrayán con las cuatro variedades originales de la finca y que el mismo Arroyo vio plantar en 1999; y un blanco experimental (55% de garnacha gris y 45% de garnacha blanca) del 2018 que representa su presente, su futuro y -también- el espíritu innovador del polifacético artista.

En este homenaje, que se celebró en el Club Matador de Madrid y en el que participó su viuda, se exponen por primera vez algunas de sus obras. Los dos cuadros elegidos para las etiquetas de estas novedades vinícolas son dos grandes ejemplos de la obra de Eduardo Arroyo de finales de los años 70 y principios de los 80: Parmi les peintres 1976 (Entre los pintores) para el tinto y Ramoneur 1976 (Deshollinador) para el blanco.

La llegada de la enóloga Maite Sánchez, en 2009, marca una nueva etapa en la bodega tanto en la elaboración de los vinos ya existentes como en el empeño de incorporar variedades autóctonas a su gama de vinos. Con el vino blanco, en palabras de Maite Sánchez, “hemos querido darle a una zona de garnachas, otro color. Aquí, en Méntrida, siempre ha existido la garnacha tinta pero hemos querido empezar otro camino elaborando con garnacha gris y blanca de forma experimental. Se elabora mediante el pisado de racimos enteros, pasa dos días en frío con sus pieles para luego ser prensado y fermentado en acero inoxidable."

En definitiva: dos vinos y dos cuadros para rendir homenaje a un gran artista y un excelente compañero de viaje.