Por mucho mimo que se le ponga a la tierra, si el cielo y el termómetro quieren castigar cultivos, no hay cariño ni milagro que alivie a los viñedos.

En El Bierzo, tierra de mencía por antonomasia, hace cuatro años Amancio Fernández, enólogo de Losada Vinos de Finca, logró un excelente godello que aportó el toque diferenciador a la casa. De 2017 y pese a las terribles heladas, se salvaron algunos frutos y con los mejores han podido hacer una magnífica edición limitada de Altos de Losada Godello, de 1.500 botellas numeradas.

Sus uvas proceden de dos fincas muy especiales en San Esteban, una zona montañosa cercana al Valle del Silencio que le confiere un carácter atlántico y una personalidad única que se refuerza con el terruño. El tipo de vinificación poco intervencionista que desarrollan en la bodega garantiza además la máxima expresión del godello. Es muy varietal, puro y auténtico, voluminoso y fresco en boca. Desde la bodega añaden que también es “para los bebedores de tinto que valoran un gran blanco”.

Es de color amarillo limpio y brillante. De nariz firme con flores blancas, fruta de hueso madura, muy directo y honesto. En boca es amplio, intenso, tiene una fantástica acidez, un tacto levemente graso y untuoso pero muy lleno y envolvente, mostrando una gran elegancia. Su final es largo, persistente y agradable, con recuerdos minerales de sus suelos de pizarra y un gran equilibrio sensorial. Es un vino vivo, alegre.