Semiescondido en los bajos del 150 de Velázquez, en el local que antiguamente ocupara La Nicolasa y bajo el mítico Nodo de Calles y Chicote, se encuentra ATACLUB, un rompedor concepto de negocio que aúna la cocina de alta envergadura (con precios competitivos) con un ambiente animado e informal al más puro estilo de club afterwork.

Para ello, cuenta con un cartel de actuaciones de música en vivo que comenzarán después de la cena los fines de semana y por las que desfilarán ritmos flamencos, swing, R&B, pop, clásicos del rock, nuevos géneros y éxitos de ayer y de hoy. Una programación en la que se ha buscado, como en la cocina de ATACLUB, una fusión de estilos y culturas.

La buena mesa, el ambiente más animado y las mejores copas se juntan en este moderno escenario para crear ese local que tanto se echaba de menos en la noche madrileña.

Cómo director de orquesta en la cocina de Ataclub encontramos a Miguel López-Castanier, un inquieto y experimentado cocinero que disfruta con lo que es su pasión: cocinar. Cocinero durante 25 años de “La Taberna de Liria”, López-Castanier ofrece una cocina personalísima de corte mediterráneo con toques nómadas y dosis de creatividad que convierten cada uno de sus platos en un crisol de sabores perfectamente combinados.

Miguel toma hace escasos meses las riendas de ATACLUB apostando por una carta clásica con su indispensable toque personal afrancesado. Sus señas de identidad son la honestidad y el respeto a la mejor materia prima en la que es fácil descubrir una sutil elegancia en cada una de sus creaciones.

Entre las “partituras culinarias” destacan el foie gras micuit con brioche de cacao y manzana; el pan chino relleno de cochinita pibil, huevo de codorniz, farinato y mayonesa de naranja y chile habanero (una evolución del plato de farinato con huevo y zumo de naranja típico de Ciudad Rodrigo) y la anguila ahumada sobre pan de centeno y miel, una receta de sabores intensos y refinados en la que el cocinero trabaja la anguila a la manera francesa, a la mantequilla negra.

Lo principales siguen la misma ecuación: producto de primera calidad (carne gallega y pescado fresco 100 % salvaje) + una base tradicional + un toque de gracia con el que consigue sorprender divertir = sabor en estado puro sin que este deje de ser reconocible. Sirvan como muestra la lubina en bullabesa de mejillones y la pintada con escabeche de peras. Desde hace poco, con la llegada del otoño, han ido llegando a la carta de Ataclub platos de setas y caza, productos de Miguel trabaja con pasión.

Todos los platos de la carta son perfectos para compartir y muchos, tanto entrantes como principales, pueden pedirse en medias raciones.

Además, como novedad de esta temporada, Ataclub presenta su nueva carta de raciones y pinchos para esos días en los que se desea algo más rápido y asequible, pero sin renunciar a un picoteo de calidad en el mejor ambiente.

Pero en ATACLUB no solo engancha su cocina. La magia del local enamora al cruzar el umbral de la antigua La Nicolasa y descubrir que, tras una austera entrada, hay amplitud, luz natural y vegetación. El espacio está dividido en varios ambientes, donde hay una zona de mesas bajas, otra con mesas altas corridas coronada por dos olivos liofilizados y situada frente al escenario que cobra vida los fines de semana, una pequeña barra y un reservado. Todo ello decorado con gusto y aires mediterráneos por Alicia Navarrete y Carola Jáuregui.