La Real Casa de Correos acogió el pasado lunes el XIX Salón Vinos de Madrid, destinado a profesionales del sector y donde se dieron cita 35 bodegueros de la región. En este evento se pudo catar una gran variedad de vinos de las 51 bodegas que componen la Denominación de Origen Vinos de Madrid.

Hasta 25 de los 35 viticultores madrileños presentes en el Salón forman parte de la marca “M Producto Certificado”, un sello que identifica a productos de calidad cultivados, elaborados o transformados en la región con la que la Comunidad de Madrid promueve la excelencia del sector agroalimentario y la calidad de los productos regionales, y al que están adheridas ya 488 empresas.

Desde sus orígenes, en 1990, Madrid es la única capital del mundo que cuenta con una Denominación de Origen, con más de 9.000 hectáreas de vides divididas en tres subzonas: Arganda, Navalcarnero y San Martín. A ellas se les unirá próximamente una cuarta, la de El Molar, que ya ha sido aprobada por la Unión Europea y que incluirá a once municipios.

Ángel Garrido, presidente de la Comunidad de Madrid, declaró que los bodegueros madrileños son una apuesta decisiva por la calidad que, sin duda, están promoviendo en gran parte que la industria del vino de la Comunidad de Madrid se expanda vertiginosamente en los mercados nacionales. La labor de los viticultores madrileños ha dado como resultado que las ventas del año pasado superen los cuatro millones de botellas, y que los caldos madrileños compitan por la calidad en los restaurantes y tengan mayor reconocimiento internacional."

Adicionalmente, tuvimos la oportunidad de entrevistar a Carlos Izquierdo, Consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, quien nos expone que "se está elaborando un muy buen vino en la Comunidad de Madrid, la cual trabaja junto con el Consejo Regulador Vinos de Madrid, para que estos sean mayormente reconocidos a todos los niveles. Hemos incrementado de forma muy notable el presupuesto para la próxima temporada y seguramente conseguiremos que los vinos de Madrid sean un producto destacado en la mayoría de los restaurantes. Este es un trabajo en equipo y por mucho que lo deseemos, la Comunidad de Madrid no lo puede hacer de forma unidireccional. Todos somos partícipes de este ejercicio, de su línea de trabajo y futuro éxito. Actualmente exportamos a China, Japón, Alemania, Bégica, Reino Unido, Dinamarca, Estados Unidos... pero nuestro esfuerzo está orientado en seguir trabajando por un mayor y mejor reconocimiento nacional e internacional."

  • LOS BODEGUEROS

En el ejercicio por conocer la calidad de los vinos de Madrid, hablamos con algunos de las bodegas expositoras. Marcos Díaz, responsable de Bodegas Andrés Díaz (Navalcarnero) nos explica que "parte de nuestro éxito consiste en seguir con la tradición que nuestros abuelos apostaron en su momento y utilizar variedades autóctonas que nos singularizan como es la uva garnacha, la malvar, etc. El trabajo en campo es el 80% del éxito de un vino y nosotros cuidamos esta faceta especialmente. Solamente pedimos a las Administraciones que nos apoyen en mayor cuantía porque somos pequeños productores, pequeñas empresas... muchas familiares y con pocos recursos financieros. Este es el éxito de un trabajo de equipo, de todos los que componen este sector, desde el agricultor hasta la Administración. Y esta última pieza tiene que apoyar especialmente con sus acciones promocionales y de difusión."

Luis Miguel Martín, copropietario de Viñedos Martín de la Rosa (Villa del Prado) nos comenta que "elaboramos un vino blanco joven de la variedad malvar, un tinto monovarietal de uva merlot y, finalmente un 'coupage' de uva merlot, cabernet y tempranillo. Nuestra presencia en este salón es coformar el grupo de bodegas que forman los vinos de la Comunidad de Madrid, que nos reconozcan y trabajar por tener mejor visibilidad en el mercado. Nuestro trabajo es seguir apostando en la calidad de nuestros vinos, desde los viñedos hasta la tecnología, pasando por el equipo humano."

Conversamos con Pablo Morate, enólogo de Bodegas Pablo Morate (Valdelaguna), quien nos comenta que "somos una bodega tradicional, de quinta generación, y en este salón estamos presentando nuestras novedades más actuales. Aunque exportamos internacionalmente en Alemania, Austria y Estados Unidos, consideramos que los hosteleros locales tienen que hacer un apoyo más contínuo en nuestros productos. Cuesta mucho posicionar los productos ya que la competencia es enorme, pero debemos de trabajar por demostrar que la vida rural madrileña también existe y que los productos que elaboramos en la Comunidad de Madrid son altamente competitivos."

Óscar Revilla pertenece al área comercial de Bodegas Virgen de la Poveda (Villa del Prado) y nos explica que "básicamente somos una cooperativa formada por 280 asociados y elaboramos una gran variedad de vinos, comercializando trece marcas diferentes. Hemos venido, sobre todo, a promocionar vinos que consideramos innovadores a los que se desarrollan habitualmente en la Comunidad de Madrid. Personalmente considero que nos hace falta más promoción a nivel gubernamental como han hecho otras DOs. Estamos cogiendo fuerza pero no nos podemos desinflar. Esta es una cadena de trabajo en la que hay que seguir apostando y aunque todos los eslabones tienen que hacer su ejercicio, el motor promocional debe de arrancar desde arriba."

Isabel Galindo es viticultora y enóloga de Las Moradas de San Martín (San Martín de Valdeiglesias) y nos explica que "estamos en un área privilegiada donde el viñedo es muy viejo, de montaña, y con elaboraciones muy respetuosas. Nuestros rendimientos son bajos pero la uva posee todos los conservantes naturales que favorecen la elaboración de un vino singular y exquisito. Son vinos que envejecen muy lentamente. Nuestra variedad autóctona es la uva garnacha pero el terreno, altamente mineral y poco arcilloso, es la base de una buena cosecha, al que cuidamos y mantenemos. En Madrid elaboramos vinos muy buenos, con unas raíces históricas importantes que debemos recuperar. Considero que los vinos de Madrid juega una liga de alto nivel, pero nos cuesta creernoslo. El consumidor debe creer, y apostar, en nuestra DO porque internacionalmente somos muy reconocidos."

Finalmente hablamos con May Rodríguez, comercial de vinos Jeromin (Villarejo de Salvanés), y nos expone que "somos una bodega familiar, de tercera generación, con 60 años de historia y elaboramos, sobre todo, vinos monovarietales con uvas de nuestra zona. Buscamos el respeto que nos da la tierra y por ello elaboramos vinos de calidad ya que son nuestra insignia diferenciadora. Invertimos todo nuestro esfuerzo en ello. Son nuestro ADN. Estos salones expositores están muy bien para darnos a conocer para que sea el cliente quien, finalmente, compruebe nuestra calidad diferenciadora. Por lo tanto ,la Administración debería organizar estos eventos con más frecuencia ya que son un escaparate de marketing excepcional."