La Carne Silvestre es uno de los productos más versátiles de los que podemos disfrutar en nuestra mesa. Sus múltiples variedades —de caza mayor o menor, de pluma o pelo—, y su alimentación natural y silvestre —que le proporciona un delicado y diverso sabor— dan lugar a un sinfín de deliciosas recetas. Así lo han sabido ver los restaurantes más reputados y exquisitos del país, que desde siempre han valorado y cocinado este preciado tesoro que la naturaleza nos ofrece.

Sin embargo, todavía son muchos los amantes de los fogones que no se atreven a cocinar la Carne Silvestre. Muchos los que se han dejado llevar por los falsos mitos que rodean a este producto. Por ejemplo, ¿quién no ha oído decir que la carne de caza es difícil de encontrar y que tiene un olor y un sabor excesivamente intensos? ¿Quién no ha escuchado alguna vez que cocinar este tipo de carne es costoso y complicado?

Desmontando mitos

Disponible en mercados, grandes superficies y tiendas especializadas, este producto, no solo no es difícil de encontrar, sino que, como cualquier otro, acepta múltiples preparaciones, desde las más sencillas a las más elaboradas, para crear miles de platos. Tan solo hay que tener en cuenta algunas pequeñas consideraciones.

Por ejemplo, las carnes de ciervo o jabalí se pueden preparar tanto en asados, como en estofados o a la plancha, y su sabor es especialmente interesante cuando se marinan. Para ello se pueden utilizar multitud de ingredientes y casi cualquier hierba aromática, aunque son muy acertados el vino tinto, la pimienta, la cebolla, la zanahoria, el ajo, el enebro, el clavo o el puerro. También el adobo con sal, ajo, pimienta, orégano, tomillo, laurel o perejil es otra excelente opción para cocinar este producto.

Por su parte, las aves necesitan otro tipo de preparación, también sencilla. Como regla general, los expertos recomiendan conservarlas con sus plumas hasta el mismo momento de su cocción.

Para que una de las reinas de la Carne Silvestre, la perdiz, salga estupenda y quede lo más tierna posible, es recomendable dejarla cocer a fuego muy lento y siempre con las pechugas orientadas hacia el fondo de la cacerola.

Pero lo mejor para perderle el miedo a la carne de caza es ponerse manos a la obra, por eso, compartimos con vosotros una excelente receta de lomo de corzo con crema de calabaza y castañas ideal para estos meses de invierno.