El pasado 29 de marzo, la localidad alcarreña de Sigüenza (Guadalajara) celebró su XII Concurso de Pinchos y Tapas Medievales. Al igual que en ediciones anteriores, este evento se celebró en el Parador de Turismo de la localidad, en el Salón Doña Blanca, un escenario lleno de encanto histórico acondicionado a tal efecto para ver desfilar a ocho participantes donde el único condicionante para sus elaboraciones era la utilización de alimentos precolombinos. O sea, productos gastronómicos que existieran en España antes del descubrimiento de América.

Dentro de un escenario puramente medieval -entre tapices, escudos y lanceros- estos ocho cocineros provenientes de la localidad seguntina (5) y de sus pedanías (3) desfilaron entre fogones para ofrecer al jurado profesional y a todos los asistentes sus imaginativas propuestas gastronómicas llenas de sabor y creatividad “para degustar en dos bocados.”

El jurado profesional de esta edición estuvo formado por Javier Sanz (académico de la Real Academia Nacional de la Medicina), Eva María Rodrigo (directora de la empresa de Marketing Gastronómico VayRo) y Pablo Casado Fernández (profesor Técnico de la Escuela de Hostelería de Teruel).

‘Bocado de gallina especiada regada con caldo de cordero’, elaborado por Rubén Urbano y cocinero jefe del Parador de Turismo de Sigüenza, se ha impuesto en una competitiva edición. Según palabras del joven cordobés, “todo este premio se lo debo a mi equipo que se ha esforzado por investigar los alimentos que se comían en la época medieval y cómo los cocinaban. Al final hemos diseñado un plato elaborado con trigo negrillo -de Sigüenza- y trigo normal. Una vez hecho el pan, lo rellenamos de gallina cocida, arroz, comino, cásea (un condimento parecido a la canela) y leche. Todo ello lo fermentamos a baja temperatura para que adquiera tanto la textura como el sabor deseado y posteriormente lo horneamos a 210 grados durante unos ocho minutos. Finalmente lo acompañamos con un caldo de cordero y sin verduras. Un plato sencillo que te traslada a la época medieval en cuanto lo pruebas.”

De esta forma, el Parador de Turismo de Sigüenza consigue, por primera vez después de doce ediciones, obtener el primer premio en esta competición, lo que demuestra el alto nivel patente entre los participantes del concurso.

Por ello, Fernando Tizón, director de este histórico y carismático escenario, nos expone exhultante que “es un orgullo poder obtener este premio después de tantos años y de esta forma poder representar a nuestra ciudad en el concurso nacional ...tanto como profesionales como seguntinos que somos. Nos ha gustado tanto este plato que, seguramente, lo propongamos en carta para la presente temporada.”

Jose Manuel Latre, alcalde de la ciudad, nos explica que “ya son doce años los que llevamos celebrando este evento lo que consolida, aún más, la filosofía con el que fue diseñado. Además, es un concurso con excelentes perpectivas porque la Red de Ciudades y Villas Medievales toma, año tras año, una mayor visibilidad ya que la implicación de otras Comunidades va en aumento y este tipo de certámenes abre más puertas y apuesta por el turismo gastronómico.”

Desde la Concejalía de Turismo se agradeció el esfuerzo del equipo municipal, quienes han cuidado cada detalle en la organización del evento. En declaraciones del concejal Óscar Hernando, “Tras doce años de recorrido, se puede decir que estamos en una época de madurez. Después de lo que hemos visto hoy, creo que vamos a disfrutar de verdaderas maravillas gastronómicas elaboradas por nuestros cocineros para todos los que nos visiten Sigüenza durante los fines de semana que dure el concurso.”

Los miembros del jurado no lo han tenido nada fácil. Los tres miembros han catado, valorado y juzgado ocho platos con conceptos muy diferentes donde la pluralidad estética y gastronómica ha sido exquisita. Por un lado, Javier Sanz nos explica que “nos hemos encontrado con gente muy profesional, muy creativa y con un gran cariño a su tierra. Y esto lo han demostrado en cada plato que han elaborado, donde la visión moderna de platos medievales ha sido excelente.”

Finalmente Pablo Casado y Eva María Rodrigo, también miembros del jurado, coinciden en destacar “el interés que muestran estas ediciones en el panorama turístico-gastronómico. Se ha valorado mucho el esfuerzo que hay detrás de cada elaboración porque los concursantes han tenido que recuperar la cocina que se hacía por entonces con los pocos recursos que disponían y hemos visto ocho verdaderas joyas llenas de historia y sabor.”

El XII Concurso de Pinchos y Tapas Medievales continúa hasta 6-7 de Abril y todas las personas que quieran ir a disfrutar de un fin de semana en estas tierras alcarreñas, podrán degustar estos ocho platos repartidos entre la ciudad de Sigüenza y las pedanías de Alcuneza, La Cabrera y Pelegrina. De esta forma no solamente se puede pasear por la ciudad, visitar su espacios históricos o conocer los secretos que alberga la catedral, sino también descubrir rincones altamente interesantes como es el Mirador de Félix Rodríguez de la Fuente (Pelegrina). Un escenario perfecto para desconectar de la rutina y saborear de la historia -y gastronomía- que alberga la ciudad del Doncel.