Sus aromas permiten, simplemente cerrando los ojos, trasladarnos hasta los coloridos bazares de Oriente. De hecho allí son un elemento que no puede faltar en la preparación de muchos de sus platos más tradicionales.

La palabra especia proviene del latín especie y significa ‘moneda’. En la antigüedad eran consideradas raras y valiosas. Los antiguos romanos, que heredaron su uso de los griegos, las utilizaban principalmente para ayudar a la digestión, mientras que en la Edad Media se vendían en tiendas especializadas y se utilizaban también para teñir y pintar.

Hoy en día, somos conscientes de las propiedades curativas excepcionales de las especias. De hecho, ejercen una acción antibacteriana y antiséptica, antioxidante y antienvejecimiento, digestiva, preventiva, antiinflamatoria y tonificante. Repasamos algunas de sus propiedades:

Pimienta negra. Tiene la apariencia de pequeñas bayas negras. En el pasado era considera muy valiosa y se utilizaba como moneda de cambio. Hoy en día, es la especia más difundida y comercializada en todo el mundo. Se presta a muchas combinaciones: pastas, carnes, pescados, salsas, huevos y verduras.

Orégano. Esta palabra viene del griego oros ganos, que significa ‘alegría o belleza de la montaña’. Es aconsejable consumirlo seco para exaltar su sabor. Se puede utilizar en platos como la pasta, pizza, verduras, pescado, salsas, sopas, huevos y tortillas.

Tomillo. Con forma de pequeñas agujas, es muy aromática y tiene propiedades antisépticas. Puede ser utilizado en sopas, guisos, arroz, barbacoas, tortillas y ensaladas.

Albahaca. Su nombre se refiere a su intenso aroma y al prestigio que tenía en la antigüedad. Se utiliza para condimentar pastas, sopas, pizza, salsas, pesto y ensaladas.

Curry. Amarillo, ocre o rojo, dependiendo de la variedad, es en realidad una mezcla de especias y hierbas aromáticas que se utiliza en la India para preparar sus platos típicos. Tiene un sabor fuerte aunque puede ser añadido al pescado, la carne, el arroz, los huevos o para hacer salsas.

Paprika. Es un polvo de color rojo que se obtiene a partir de pimientos de este color. Existen muchas variedades que difieren en forma, color y sabor. De hecho no siempre es picante: puede ser dulce, semidulce y fuerte. Se utiliza para sopas, carnes, huevos y legumbres.

Cúrcuma. Se conoce también como azafrán de la India debido a su color, donde se le llama polvo santo por sus excelentes efectos para la salud. Tiene un sabor picante, pero delicado. Sirve para acompañar pastas, carnes asadas, verduras, salsas y sopas.

Cilantro. Denominado también perejil chino, su sabor es fresco y dulce. Empleada desde hace siglos, es perfecto para acompañar guisos, asados y quesos.

Clavos de olor. Son los brotes de un árbol siempre verde que se recogen y se secan al sol. De ahí su tonalidad marrón. Tienen un aroma picante y fuerte y se utilizan para cocidos y para dulces.

Estas son solo algunas, pero hay muchas más. El laurel, la canela, el cardamomo, el estragón, la menta, la nuez moscada, el  jengibre o el azafrán. La variedad es casi infinita...