Como cada año por estas fechas, llega a Almagro (Ciudad Real) el Festival de Teatro Clásico. Este año, en su 42º edición, está dedicado a Sor Juana Inés de la Cruz, figura fundamental del México del siglo XVII y que además de poesía y teatro, transcribió el recetario del convento de San Jerónimo (Ciudad de Mexico).

Por ello mismo Paradores, en colaboración con los responsables del Festival de Teatro, han diseñado un menú especial que combina la cocina tradicional manchega y la mexicana, dándole un punto de modernidad.

  • Sor Juana Inés de la Cruz

Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, más conocida como sor Juana Inés de la Cruz, nació en San Miguel Nepantla en 1648, en la actual ciudad de México. Se convirtió en la autora más importante de las letras mexicanas escribiendo poesía, teatro, autos sacramentales, prosa y filosofía, consiguiendo llegar a ser uno de los máximos exponentes de la literatura novohispana del Siglo de Oro.

Además, y por si esto fuera poco, también fue aficionada a la cocina, dándonos algunas de sus mejores reflexiones y escribiendo un recetario que ha utilizado el Parador de Almagro para elaborar un menú que se servirá durante el festival (desde el día 4 hasta el 28 de este mes de julio).

Como guiño a las obras teatrales de Sor Juan Inés, y del Siglo de Oro en general, el menú está dividido siguiendo las piezas teatrales de la época.

Loa. Como Loa, se comienza con salobreña de Almagro y agua fresca de Jamaica, una infusión para tomar fría, ideal para la bienvenida del menú

Entremeses. No podían faltar berenjenas de Almagro IGP, seña de identidad de la localidad; mojete, ensalada manchega a base de tomate, cebolla, aceitunas y clara de huevo; ensalada de nopales, un cáctus (conocido en la cultura prehispánica como planta de la vida y seña de identidad de México) y, como no podía ser menos, guacamole a base de aguacate, jitomate, cebolla, cilantro y lima. Se continua con croquetas de gachas, plato tradicional manchego elaborado a base de harina de almorta; migas, buñuelos de queso manchego sobre pisto del recetario de Sor Juana Inés y para terminar con los entremeses, tamalitos de frijoles refritos, un plato popular mexicano de origen indígena.

Jornada Primera. Comienzan las jornadas con camarones y mango. El camarón, denominado así en la cocina mejicana, y conocido como langostino en la española, se sirve con una salpicón y puré de mango.

Jornada Segunda. Como plato fuerte, unas perdices al chocolate. Una receta tradicional manchega a la que se añade chocolate negro, producto tradicional de los moles mexicanos que añade potencia y brillo a los guisos. Todo acompañado de pan floreado (un pan candeal típico de Méjico en el siglo XVIII) y pan de Cruz IGP (pan candeal artesano de la provincia de Ciudad Real).

Jornada Tercera. Sigue el acto gastronómico con una jericaya con frutas de sartén acompañada de sorbete de piña asada sorprenderá a los comensales. La jericaya es un postre del recetario de Sor Juana Inés de la Cruz al que se acompaña con las tradicionales flores manchegas.

Vinos de la región, selección del parador y, como colofón, se terminará con café y ante de almendras, un bizcocho remojado en almíbar extraído del recetario del Sor Juana Inés, acompañado de pastas artesanas almagreñas.

  • Paradores: 90 años de historia

Esta propuesta de Paradores se enmarca dentro de su afán por la recuperación de la cocina regional y tradicional. Esta cadena hotelera pública, que ha cumplido 90 años en 2018, es un concepto de turismo único en el mundo, donde la mayor parte de sus establecimientos se ubican en lugares singulares, como edificios históricos, conventos o palacios y/o en espacios naturales excepcionales.