Mario Migueláñez, dueño de la empresa de dulces Migueláñez, ha fallecido este martes en Rusia después de sufrir un fatídico accidente mientras practicaba caza de alta montaña en la zona del Cáucaso.

Casado y con dos hijos, el empresario se precipitó al vació por un barranco que tenía una profundidad de unos ochocientos metros mientras practicaba la caza del tur de Kuban, una especie de cabra montesa que pesa entre noventa y cien kilos y que habita sobre los Rusia. Al parecer, mientras intentaba recoger una de las piezas, según informan en el diario El País, se precipitó por un barranco y su rescate fue tan difícil que se necesitó un helicóptero para poder rescatar su cuerpo sin vida.

La empresa ha enviado a los medios de comunicación un comunicado en el que la familia agradece las muestras de apoyo y cariño recibidas y en el que pide respeto por su intimidad. En esta misma nota han querido también transmitir a clientes, proveedores y colaboradores que a pesar de la situación continuarán trabajando como hasta ahora.

Los restos mortales del empresario no llegarán a la capital hasta dentro de unos días ya que los trámites de repatriación son complejos, por lo que aún no se conocen demasiados detalles sobre la misa funeral que se celebrará en la capital.