Esther Requena, de diez años, se ha alzado como quinta ganadora de MasterChef Junior tras vencer en el duelo final a María Blanco, de nueve años. De esta forma, y además del trofeo que le acredita como vencedora, ha obtenido 12.000 euros para su formación y un curso de cocina impartido por el Basque Culinary Center.

Sin embargo, más allá de sus cualidades como cocinera, esta "pequeña pero sobradamente preparada" de Granada tiene un desparpajo y un arte que no sólo se plasma en los fogones.

Recordamos que al programa final llegaron cuatro aspirantes: Lucía, Esther, Gonzalo y María. Todos con sus virtudes y sus defectos (y muchos nervios). La primera duelista fue seleccionada en el primer reto de la noche, en el que los pequeños tuvieron que reproducir un plato del chef Dani García (dos estrellas Michelin) siguiendo las indicaciones del cocinero, además de incorporar un ingrediente extra que tuvieron que adivinar anteriomente. La mejor de este reto fue Esther, que se convirtió en la primera en clasificarse para la final y pudo disfrutar de una masterclass del chef Dabiz Muñoz (tres estrellas Michelin) en su restaurante StreetXO de Londres.

Para la prueba de exteriores (de la que salió la segunda duelista) los aspirantes se desplazaron a Boadilla del Monte (Madrid), al palacio del Infante Don Luis de Borbón. Allí, los pequeños tuvieron que poner pasión, esfuerzo y talento en los fogones para cocinar dos platos de un menú degustación diseñado por Pepe Rodríguez (jurado del concurso y una estrella Michelin).

Ha sido realmente interesante ver trabajar a Esther y Ana. Las dos han presentado unos menús de mucho nivel. Eso sí, la diferencia de edad entre las dos participantes se ha notado y ha dado una gran ventaja a la mayor de ellas que ha destacado por encima de la otra. Y es que Esther, con tan solo diez años, ha demostrado que tiene mucha templanza ante los fogones y pucheros.

Esther logró vencer gracias a un menú final con un primero de canelón de aguacate relleno de langostinos con cítricos; un plato principal de salmón con cítrico y salicornia; y un postre de mousse de nueces, bizcocho y toffees.

“Sorprendente que una niña como tu haga este plato con sabores, gusto estético.” expresó Dabiz Muñoz, chef de DiverXO, al probar una de las propuestas de la aspirante. ¡Enhorabuena Esther!