El negocio del supermercado está cambiando drásticamente. Amazon prepara el lanzamiento inminente de Amazon Fresh, una iniciativa con la que espera quitarles cuota de consumidores en España a Mercadona, Carrefour y los supermercados de El Corte Inglés.

Pero es que, además, el gigante estadounidense de venta online se plantea abrir pequeñas tiendas físicas donde se venderá leche, carne y otros productos frescos (y perecederos), afirmó esta semana el Wall Street Journal citando fuentes conocedoras de la situación.

El diario detalló que las tiendas estarán reservadas a los suscriptores del servicio "Fresh" de Amazon, que permite en algunas ciudades de Estados Unidos y en Londres solicitar alimentos a domicilio en el mismo día pagando 15 dólares mensuales.

El grupo planearía paralelamente construir los "drive", donde los consumidores podrían solicitar que los pedidos en línea les sean llevados directamente al maletero de su vehículo.

No sería la primera vez que Amazon abre tiendas físicas: el año pasado inauguró su primera librería en Seattle y ya se ha anunciado la apertura de otras más en otras ciudades de Estados Unidos.

Al reforzar su ofensiva en el mercado de productos frescos y alimentos, Amazon pondría un poco más de presión sobre los comerciantes tradicionales a los que la gran mayoría de los consumidores sigue recurriendo para comprar productos alimentarios.

La empresa no ha confirmado ni desmentido esta noticia y sólo se ha limitado a responder que las operaciones no están abiertas. "No comentamos los rumores y las especulaciones", pero la realidad está ahí delante.

La web de Amazon Fresh ya se encuentra disponible en versión beta y desarrollará algunos de los servicios que ya están disponibles con Amazon Prime Now, que permite comprar cualquier tipo de productos, incluidas a