El calor ha dejado paso a días más frescos, y ya tenemos platos de cuchara que o se comen ahora o será imposible disfrutarlos en su esplendor más adelante. ¿Un ejemplo? las pochas.

Sí, esas alubias blancas típicas de Navarra que se consumen antes de que maduren, de ahí su color desvaído y también su nombre.

Aún siendo pequeñas y ‘feúchas’, resultan tiernas, finas y frescas, es decir... ¡están buenísimas!

La receta tradicional es sencilla: un sabroso estofado que se acompaña de un plato de guindillas. Pero esta legumbre admite licencias, así que os dejamos unas pistas donde puede disfrutarse estos días:

En Desencaja (Paseo de la Habana, 84. Madrid. Tel. 91 457 56 68) Iván Sáez sirve en sus menús degustación Pochas estofadas con langosta, como siempre, tradición con el toque del chef.

La propuesta de Manu Urbano, al frente de La Malaje (C/ Relatores, 20. Madrid. Tel. 91 081 30 31), son unas Pochas con tuétano, almejas y oloroso, por supuesto, con todo el sabor del sur

Y en Taberneros (C/ Santiago, 9. Madrid. Tel. 91 542 21 60), la genial taberna de esencia castiza y corazón viajero, conquistan con unas Pochas de L’Empordá con calamarcitos al aroma de oloroso.